Puesto que no se ha podido finalizar el programa en el tiempo previsto, no se cuenta todavía con los resultados cuantitativos. No obstante, sí se ha podido recoger opiniones y valoraciones de los participantes y profesionales que han intervenido.
Respecto a la actividad, los residentes han expresado su satisfacción verbalmente. Estas son algunas de las opiniones que expresadas:
« Me encontraba muy a gusto con el grupo »
« Éramos como una pequeña familia »
« Se trataba de una actividad distinta que nos gustaba a todos los que asistíamos »
« Todos aprendíamos de todos, yo que pensaba que sabía, aprendía mucho de las mujeres mayores »
« Nos distraíamos mucho, unas veces nos reíamos, otras nos cabreábamos un poco porque las cosas no se hacían como nosotros queríamos, pero al final todo quedaba en nada, lo pasábamos muy bien »
« Aprendíamos recetas nuevas y otras formas de cocinar de los distintos pueblos; fue muy especial mientras duró, yo le daría un sobresaliente »
« Cada uno teníamos nuestra tarea, aunque todos participábamos de todo; no fallábamos nunca; estábamos muy unidos »
« Era un aliciente de la semana; descubríamos que hay muchas formas de hacer las cosas, no solo vale lo que hacemos nosotros »
« Cada uno aportábamos lo que podíamos, todos colaborábamos »
« Hacíamos muchas cosas distintas »
« Me gustaba mucho porque el grupo funcionaba muy bien »
« Nos ayudaba a recordar, a hacer memoria, de cómo se preparaban las comidas, hablábamos de la época en la que se hacían ciertas recetas y ya nos acordábamos de aquellos tiempos »
« Aprendíamos, aunque nos costaba un poco a algunos, a hacer las cosas como la mayoría decidía »
« A veces pensamos que solo nosotros hacemos las cosas bien, pero te das cuenta de que no es así, los demás pueden hacerlo igual o mejor »
« Me encantaba la actividad »
« Me gustaba mucho porque hacíamos cosas que hacíamos cuando estábamos en nuestras casas y que ahora no podemos hacer, y a veces se echan de menos, nos ayudan a darnos cuenta de que todavía se pueden hacer muchas cosas, nos sentimos útiles »
« Me gustaba cuando cocinábamos con los productos que se recogían del huerto de la residencia »
«Nos gustaron también las visitas que hicimos a la otra residencia y cuando vinieron ellos a compartir alguna sesión con nosotros »
A la pregunta de si les gustaría retomar la actividad en un futuro, todos los participantes del grupo de intervención manifestaron de forma unánime su interés y disposición a volver a participar.
Ninguno expresó dudas o rechazo; por el contrario, señalaron que estarían encantados de reanudar la actividad en las mismas condiciones, destacando el disfrute, la utilidad y el significado personal que tuvo para ellos mientras pudo desarrollarse.
En relación con el grupo control, la información recogida a través de las conversaciones mantenidas con la responsable de la actividad en su residencia indica que los participantes valoraron muy positivamente los encuentros realizados con el otro centro.
Estos intercambios no solo les permitieron compartir y degustar la comida o merienda elaborada en el taller, sino que fueron vividos como una oportunidad enriquecedora para conocer a otras personas mayores, conversar, intercambiar experiencias y romper con la rutina habitual del centro, generando ilusión y expectativas positivas.
En conjunto, y a partir de las sesiones que pudieron llevarse a cabo antes de la interrupción provocada por la pandemia, se constata que cuando las actividades son elegidas de manera voluntaria por las personas mayores, cuando participan desde la fase de planificación y a lo largo de todo el proceso, y cuando se trata de propuestas conectadas con su historia de vida y abiertas a la participación de personas externas al centro, los resultados tienden a ser significativamente más satisfactorios.
Este enfoque incrementa la motivación, el bienestar y la participación activa, repercutiendo de manera positiva en la calidad de vida y en el día a día de las personas mayores.