El Servicio de Teleasistencia es un recurso de apoyo domiciliario que permite contar con atención inmediata ante situaciones de emergencia o necesidad, a través de un dispositivo conectado a un centro de atención permanente. Mediante un botón o sistema de aviso, la persona puede contactar con profesionales que valoran la situación y activan la ayuda necesaria.
Este servicio aporta seguridad cotidiana, favorece la permanencia en el domicilio, refuerza la autonomía y actúa como herramienta preventiva frente a riesgos como caídas, emergencias sanitarias o situaciones de aislamiento. No sustituye el cuidado familiar ni los servicios sociales, pero los complementa ofreciendo una red de apoyo constante.
Además, el servicio contribuye a que las personas mantengan su independencia sin renunciar a la seguridad, lo que resulta clave cuando se quiere evitar ingresos innecesarios en recursos residenciales.
La teleasistencia combina tecnología y acompañamiento humano, ofreciendo una respuesta rápida que aporta confianza tanto a la persona usuaria como a su entorno.