Este artículo publicado en la sección EPS de El País analiza los beneficios psicológicos y emocionales de actividades como coser y bordar en un contexto social marcado por la prisa y la hiperconectividad. A partir de testimonios de expertas y referencias a estudios en psicología y neurociencia, el texto explica que estas labores manuales pueden favorecer la concentración, reducir el estrés y promover una sensación de calma sostenida.
Coser implica movimientos repetitivos y atención focalizada, lo que puede inducir un estado similar al de la meditación activa. Esta concentración ayuda a disminuir la rumiación mental y contribuye a regular la ansiedad. Además, completar una pieza genera sensación de logro y refuerza la autoestima, algo especialmente relevante en etapas vitales donde pueden producirse cambios de rol o pérdidas significativas.
El artículo también destaca el componente social de estas prácticas. Los talleres y grupos de costura fomentan la conexión interpersonal y el apoyo mutuo, factores que influyen positivamente en el bienestar emocional y reducen el riesgo de aislamiento.
Desde una perspectiva de envejecimiento activo, estas actividades combinan estimulación cognitiva, coordinación motora fina y participación social. No requieren alta exigencia física y pueden adaptarse fácilmente a distintos niveles de capacidad funcional, lo que las convierte en herramientas accesibles para promover bienestar integral y salud mental en la vida adulta.
El País. (2025, 11 de diciembre). Todo lo que coser y bordar le puede aportar a nuestra mente en un mundo acelerado. El País. https://elpais.com/eps/2025-12-11/todo-lo-que-coser-y-bordar-le-puede-aportar-a-nuestra-mente-en-un-mundo-acelerado.html