Este estudio analiza la relación entre la adhesión a la dieta mediterránea y el riesgo de desarrollar cánceres relacionados con la obesidad. Los investigadores utilizaron datos del estudio europeo EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition), que incluyó a más de 450.000 personas de varios países europeos seguidas durante aproximadamente quince años.
Los resultados muestran que las personas con mayor adherencia a la dieta mediterránea presentan un ligero menor riesgo de desarrollar cánceres asociados a la obesidad en comparación con quienes siguen este patrón alimentario en menor medida. En concreto, los participantes con una mayor puntuación en el índice de dieta mediterránea tuvieron alrededor de un 6 % menos de riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.
El estudio también analizó si este efecto protector se debía a cambios en el peso corporal o en indicadores de grasa abdominal, como el índice de masa corporal (IMC) o la relación cintura-cadera. Sin embargo, los resultados indican que la reducción del riesgo no parece explicarse únicamente por estos factores, lo que sugiere que otros mecanismos relacionados con la dieta podrían influir en la prevención del cáncer.
La dieta mediterránea se caracteriza por un mayor consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, aceite de oliva y pescado, junto con una menor ingesta de carne roja y alimentos ultraprocesados. Este patrón alimentario se ha asociado previamente con beneficios para la salud cardiovascular, el control del peso y la reducción de la inflamación.
En conjunto, el estudio refuerza la idea de que seguir un patrón alimentario saludable como la dieta mediterránea puede contribuir a reducir el riesgo de ciertas enfermedades crónicas, incluido el cáncer.
Aguilera-Buenosvinos, I., et al. (2025). Mediterranean diet adherence and obesity-linked cancer risk: A cohort study. JAMA Network Open. DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2025.30586.