Yao, S., Chua, A. V., Jr, Sheng, H., Zimbalist, A., Hill, J. W., Roh, J. M., D’Addario, L. L., Laurent, C. A., Ergas, I. J., Cheng, T. D., Johnson, C. S., Ambrosone, C. B., Greenlee, H., Kwan, M. L., & Kushi, L. H. (2026). Clinically Sufficient Vitamin D Levels With Survival and Cardiovascular Outcomes in a Prospective Cohort of 3,995 Individuals Diagnosed With Invasive Breast Cancer. Journal of the National Comprehensive Cancer Network, 24(4), e257111. DOI: 10.6004/jnccn.2025.7111.
Este estudio analiza si tener niveles suficientes de vitamina D en el momento del diagnóstico de cáncer de mama invasivo se relaciona con mejores resultados de salud a largo plazo. La investigación siguió a 3.995 mujeres incluidas en el Pathways Study, un estudio prospectivo vinculado a Kaiser Permanente Northern California. Se midieron los niveles de vitamina D en sangre poco después del diagnóstico y se compararon con la evolución posterior de la enfermedad y con factores de salud cardiovascular.
Los resultados indican que las mujeres con niveles suficientes de vitamina D presentaron mejores datos de supervivencia general, supervivencia libre de un segundo cáncer primario y supervivencia libre de enfermedad, en comparación con quienes tenían déficit de vitamina D. También se observó una menor aparición de factores de riesgo cardiometabólico, como diabetes y dislipidemia.
La relevancia para el envejecimiento saludable está en que muchas mujeres llegan a edades avanzadas tras un diagnóstico de cáncer de mama y necesitan estrategias de seguimiento que cuiden tanto el pronóstico oncológico como la salud cardiovascular. El estudio no demuestra que la vitamina D cure el cáncer ni sustituya los tratamientos médicos, pero sí refuerza la utilidad de detectar déficits y corregirlos cuando esté clínicamente indicado.
Mantener niveles adecuados de vitamina D puede formar parte de una atención preventiva, personalizada y segura, siempre bajo criterio profesional.