La experiencia se fundamenta en el reconocimiento del derecho de todas las personas a participar en la vida cultural de la comunidad y a acceder a la información, tal y como establecen los artículos 27 y 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Desde esta base, se pone de relieve el papel de las bibliotecas públicas como instituciones con un marcado carácter colectivo y un fuerte componente social, educativo y cultural, clave para favorecer la integración de las personas mayores y de las personas con discapacidad.
En este contexto, y en el marco del programa “Cultura diversa” impulsado por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, se desarrollan iniciativas orientadas a garantizar el acceso a la cultura de toda la ciudadanía, especialmente de aquellas personas que presentan mayores dificultades por sus condiciones físicas, intelectuales o sociales. Entre estas iniciativas se encuentra la puesta en marcha de clubes de Lectura Fácil en la biblioteca como herramienta para facilitar la comprensión lectora y la participación cultural.
La Lectura Fácil se presenta como un recurso destinado a hacer comprensibles los textos a personas mayores, personas con dificultades cognitivas, con discapacidad intelectual, con bajos niveles educativos o con escaso dominio de la lengua. Para ello, se utilizan textos adaptados, con letra grande y clara, líneas cortas, párrafos breves, alto contraste y un lenguaje sencillo, preciso y directo, evitando metáforas y conceptos abstractos y expresando una sola idea por frase.
El interés mostrado por las entidades participantes ha dado lugar a la creación de varios clubes que acuden periódicamente a la biblioteca, que se ha convertido en sede de clubes de Lectura Fácil vinculados a Fundación INTRAS, Cruz Roja Zamora y FEAFES Castilla y León, con la previsión de incorporar a otras asociaciones. Con esta iniciativa, la biblioteca refuerza su papel como un espacio para todos, incluyendo a las personas que, por distintas razones, no pueden utilizar los servicios y materiales ordinarios, trasladando a la sociedad el mensaje de que la biblioteca es un recurso cultural abierto e inclusivo.