Correlatos neuroanatómicos de la religiosidad y la espiritualidad: un estudio en adultos con alto y bajo riesgo familiar de depresión

Asociación entre la importancia personal de la religiosidad o espiritualidad y el grosor de la corteza cerebral en adultos con distinto riesgo familiar de depresión.

ORGANIZACIÓN

JAMA Psychiatry

TIPO DE CONTENIDO

TEMA

Bienestar Integral, Conocimiento Científico, neurociencia, Prevención Activa, Salud mental

ÁMBITO GEOGRÁFICO

Unión Europea/Internacional

LUGAR DE DESARROLLO

PERFIL DEL DESTINATARIO

Sociedad en general
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Este estudio investigó si el valor que las personas le dan a la religión o la espiritualidad está relacionado con diferencias en la estructura del cerebro, y si esto puede estar asociado con la resiliencia frente a la depresión en personas con riesgo familiar de padecerla. Los investigadores siguieron a 103 adultos (de entre 18 y 54 años) que eran hijos y nietos de personas con o sin historia de depresión, lo que les permitió comparar dos grupos: uno con alto riesgo familiar de depresión y otro con bajo riesgo.

A cada participante se le preguntó cuán importante era para él o ella la religión o la espiritualidad en dos momentos separados por cinco años. Posteriormente, se realizaron escáneres cerebrales (MRI) para medir el grosor de la corteza cerebral en diferentes regiones del cerebro. Los resultados mostraron que las personas que daban alta importancia a la religión o espiritualidad tenían regiones cerebrales más gruesas —especialmente en zonas parietales y occipitales— en comparación con quienes reportaron poca o moderada importancia.

Este hallazgo fue especialmente notable en quienes tenían un alto riesgo familiar de depresión, sugiriendo que una mayor importancia personal de la religiosidad o espiritualidad podría estar asociada a una mayor reserva cortical, es decir, una estructura cerebral que protege contra los mecanismos que favorecen la depresión. No se observó un efecto significativo por la simple frecuencia de asistencia a servicios religiosos, lo que indica que lo que importa no es la práctica externa, sino el significado personal que cada individuo asigna.

En conjunto, los datos sugieren que las experiencias personales de religiosidad o espiritualidad pueden estar ligadas a diferencias físicas en el cerebro que coexisten con factores de riesgo de enfermedad mental, aunque no prueban causalidad directa.

Miller L, Bansal R, Wickramaratne P, et al. Neuroanatomical Correlates of Religiosity and Spirituality: A Study in Adults at High and Low Familial Risk for Depression. JAMA Psychiatry. 2014;71(2):128–135.
DOI: 10.1001/jamapsychiatry.2013.3067

Correlatos neuroanatómicos de la religiosidad y la espiritualidad: un estudio en adultos con alto y bajo riesgo familiar de depresión