La ciencia confirma: tener más músculo y menos grasa abdominal es el factor más poderoso para mantener el cerebro joven

Noticia que resume evidencia científica sobre cómo una mayor masa muscular y menor grasa abdominal se asocian con un cerebro más joven y menor riesgo de deterioro cognitivo.

ORGANIZACIÓN

UHN Plus — Salud

TIPO DE CONTENIDO

TEMA

Bienestar Integral, Cerebro, Envejecimiento, Envejecimiento activo, Hábitos saludables, Prevención Activa, Vida Activa

ÁMBITO GEOGRÁFICO

Unión Europea/Internacional

LUGAR DE DESARROLLO

PERFIL DEL DESTINATARIO

Sociedad en general
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UHN Plus — Salud. La ciencia confirma: tener más músculo y menos grasa abdominal es el factor más poderoso para mantener el cerebro joven.

Una noticia publicada en la plataforma UHN Plus — Salud presenta evidencia científica reciente que vincula la composición corporal —tener más masa muscular y menos grasa abdominal— con un cerebro más joven y sano, independientemente de la edad cronológica. Según esta publicación, un estudio amplio publicado en JAMA Network Open en 2025 con más de 400 000 participantes del UK Biobank encontró que las personas con mayor proporción de músculo respecto a grasa visceral tenían hasta un 40 % menos riesgo de deterioro cognitivo y un 35 % menor probabilidad de desarrollar Alzheimer a lo largo de 12 años de seguimiento.

Los mecanismos propuestos incluyen que el músculo actúa como un órgano endocrino, liberando moléculas beneficiosas (como irisina y BDNF) que atraviesan la barrera hematoencefálica, favoreciendo la neurogénesis (formación de nuevas neuronas), reduciendo la inflamación cerebral crónica y mejorando la sensibilidad a la insulina en el cerebro. En contraste, la grasa visceral libera sustancias proinflamatorias (como TNF-α e IL-6) y ácidos grasos libres que pueden dañar neuronas y acelerar la acumulación de proteínas asociadas al Alzheimer.

La noticia destaca datos cuantitativos: cuerpos con alta masa muscular y baja grasa visceral mostraron un 62 % menos riesgo de demencia en 15 años, mientras que combinaciones de bajo músculo y alta grasa visceral aumentaron el riesgo casi 4 veces. Además, cada kilogramo adicional de músculo se asoció con una reducción del riesgo cognitivo de entre 8 % y 12 %.

El artículo también ofrece recomendaciones prácticas: entrenamiento de fuerza 2–3 veces por semana (por ejemplo, sentadillas, peso muerto o dominadas), combinar cardio con ejercicios de fuerza, mejorar la dieta para reducir grasa visceral, y dormir adecuadamente para favorecer la liberación de mioquinas beneficiosas.