Destacamos los resultados cuantitativos registrados y monitorizados durante toda la ejecución del proyecto:
- Han participado un total de 50 personas mayores, aunque la participación media en cada taller ha oscilado entre 10 y 15 personas.
- De manera indirecta, han colaborado familiares de las personas mayores, especialmente dando apoyo en la realización de las fotografías, su envío por whatsapp, etc., siendo esta participación de más de 30 personas.
- La media de edad de las personas mayores participantes es de 77 años (mínima 57, máxima 95 años)
- Participación mayoritaria femenina: 94% de mujeres, 6% de hombres.
- Se han realizado más de 20 encuentros grupales en formato taller con personas mayores, con una duración de 2 horas cada taller.
- Se han recibido un total de 107 fotografías realizadas, de las cuales seleccionaron colectivamente un total de 50.
- Se ha realizado una exposición pública de las 50 fotografías y sus relatos en el municipio de Rojales, con una afluencia de más de 70 personas de todas las edades al acto de inauguración.
- Se ha elaborado e impreso material gráfico de difusión (20 carteles, 250 folletos y 2 banner) y también se ha creado material gráfico de divulgación de los resultados, como son los 100 calendarios con las fotografías, además de un video del acto de inauguración de la exposición para compartir en redes sociales.
Por otra parte, en cuanto a resultados cualitativos destacamos los temas que las personas participaron escogieron como aspectos significativos cotidianos:
- Actividades significativas
- Relaciones familiares y sociales
- Desarrollo personal
- Creencias y espiritualidad
- Oportunidades y barreras
De esta manera, la realización de las fotografías ha supuesto una oportunidad de acercar el día a día de las personas mayores participantes a la ciudadanía, poniendo en valor actividades cotidianas que pueden parecer poco importantes, pero que resultan imprescindibles para que las personas mayores puedan tener vidas con sentido, desde la dignidad y el respeto a sus derechos.
Por otra parte, exponer las fotografías públicamente, en un espacio como es un Museo, supone otorgar un reconocimiento a las personas mayores y sus inquietudes, intereses o proyectos, algo que influye directamente en su bienestar emocional.
Además, en los cuestionarios de satisfacción pasados en los talleres de evaluación, las personas participantes han compartido frases respecto a aquello que más les ha gustado de la actividad. A continuación, compartimos algunas de ellas:
“Superarme en aprender cosas nuevas, como fijarme más en las cosas. Con este trabajo de Fotovoz, me han hecho ver mis barreas y mis posibilidades de vencerlas”
“El estar pensando cómo hacer las fotos, en qué posición. Yo por ejemplo he aprendido a hacer fotos”
“La participación de todos, aprender más cosas”
“El tener que pensar y decidir qué fotos hacer para que me representara, me costó mucho decidirme”
“Lo mejor es el contacto con mis compañeras, nos hemos sentido muy importantes y hemos aprendido a hacer fotos”
“Lo mejor ha sido la iniciativa al hacer este proyecto y poder hacerlo realidad”
“Conocer mejor a las personas y hablar de nuestras cosas”
“Conocer la imaginación de mis compañeras con las fotos que aportamos al taller, me han dado muchas ideas para las fotos”.
Consideramos importante también comentar y analizar los resultados obtenidos en relación con las necesidades previas detectadas:
El proyecto Fotovoz: Un relato de actividades que inspiran se diseñó en respuesta a las necesidades detectadas durante 5 años de trabajo con personas mayores por parte de la Fundación Pilares. A continuación, se relacionan las necesidades detectadas con los resultados del proyecto.
En primer lugar, las necesidades de tener un mayor reconocimiento social y de lucha contra los estereotipos (rechazo del rol tradicional) están directamente relacionadas con la valoración social positiva que realiza el proyecto hacia las personas mayores participantes: exponer las fotografías públicamente en un espacio municipal, como es un museo, otorga un reconocimiento a las personas mayores, a sus intereses, inquietudes y proyectos, lo cual influye en su bienestar emocional y en su empoderamiento. Las fotografías pueden capturar realidades que son difíciles de expresar con palabras, ayudando a los participantes a dar a conocer sus vidas y entornos desde una nueva perspectiva, lo que a su vez puede aumentar su autoconocimiento y la autoestima.
Por otra parte, todo el material creado y compartido, tanto en la exposición como en redes sociales, permiten poner en el centro de atención los proyectos personales y las actividades significativas de las personas mayores participantes, ayudando a alejar los estereotipos y luchar contra etiquetas impuestas por el edadismo.
Por otra parte, la escasez de espacios de encuentro, cultura de la participación y actividades grupales y aumento de la soledad no deseada: el proyecto, al desarrollarse a través de encuentros y dinámicas grupales participativas, contribuye a fortalecer la comunidad, capacitar a las personas y ampliar las redes de apoyo mutuo y la integración social, disminuyendo los sentimientos de soledad. Además, se destaca la colaboración indirecta de familiares en la ejecución del proyecto y la gran afluencia de personas al acto de inauguración de la exposición pública, lo que ha contribuido a que se generen espacios donde debatir y reflexionar sobre el envejecimiento, la participación y las actividades significativas.