Evidencia científica sobre prácticas y hábitos que mejoran la calidad del sueño nocturno.
Estudio genético que analiza si la siesta habitual influye causalmente en el volumen cerebral y la función cognitiva.
Estudio clínico que clasifica a pacientes con insomnio en cinco subtipos y analiza sus diferencias psicológicas y clínicas.
Estudio poblacional que analiza cómo pequeñas mejoras combinadas en sueño, actividad física y alimentación se asocian con mayor longevidad y salud.
Estudio que muestra que una siesta breve puede favorecer procesos de recuperación y adaptación cerebral relacionados con el aprendizaje.